|
Biografía
Amaral
Comenzaron como Eva y Juan, dos
músicos de Zaragoza que conquistaban a sus paisanos con letras cuidadas,
guitarras potentes, una voz cautivadora y un directo impresionante. Tres discos
y varios años después, Amaral se ha convertido en uno de los grupos con más
éxito en España.
Eva Amaral:
Comienza desde joven a componer sus canciones y pronto empieza a manejar la
guitarra, nacio en Zaragoza, estudio escultura en la escuela de artes de su
ciudad natal, empezó a compaginar estos estudios con pequeños conciertos en
los locales con Juan Aguirre.
Juan Aguirre:
Nacio en San Sebastian, trabajo en una banda de Pop Rock de tintes psicodelicos
llamada Dias de vino y Rosas, con la que llego a grabar un disco, posteriormente
iniciaria su andadura con Eva Amaral.
Eva Amaral y Juan Aguirre se
conocieron a principios de los 90, en un pequeño estudio de grabación de
Zaragoza donde coincidían jóvenes que empezaban en el mundo de la música. Por
aquel entonces, Eva estudiaba arte y tocaba la batería en una banda de rock,
mientras que Juan era guitarrista en el grupo Días de vino y rosas.
Ambos bebían de las mismas
fuentes musicales, así que no tardaron en plantearse la posibilidad de
colaborar en un proyecto juntos. Tomaron como nombre el apellido de Eva, Amaral,
y bajo esa denominación intentaron hacer una música que mezclara todos los
estilos que les gustaban, desde el rock a la psicodelia. Su música quedó
pronto definida por la voz expresiva de Eva –que se lanzó como cantante y
compositora- y las guitarras con carácter de Juan.
A base de actuaciones en pequeñas
salas e incluso hacer de teloneros para artistas como Willy Deville, Amaral se
ganó un grupo de seguidores fieles en Zaragoza. Conquistada ya su tierra natal,
Eva y Juan decidieron llevar sus conciertos acústicos a otros puntos de España.
En Madrid empezaron con actuaciones esporádicas, y en 1997 se trasladaron
definitivamente allí.
A partir de entonces todo cambió.
Poco después, Amaral logró firmar un contrato con Virgin y grabar su primer
disco: "Amaral", que contó con colaboraciones de lujo como la de Álvaro
Urquijo, de los Secretos.
Con un disco ya en la calle,
Eva y Juan decidieron reunir una banda de músicos y potenciar sus directos,
iniciando una gira -esta vez eléctrica- por toda España. Sus conciertos cautivaron a público y
crítica, y el nombre de Amaral empezó a ser popular.
El trampolín definitivo llegó
con su segundo trabajo, "Una pequeña parte del mundo". El álbum contó
con un productor de prestigio: Cameron Jenkins (ingeniero de los Rolling Stones
o George Michael), que había conocido a Eva tiempo atrás, en la grabación de
unas colaboraciones con Bunbury, y desde entonces deseaba trabajar con ella.
Ella acudió
al estudio a ponerle voces a Bunbury y allí estaba Cameron dirigiendo el
sonido. Cuando la oyó modular y moverse por toda clase de registros con la
soltura del pez en el agua se quedó boquiabierto y le dijo que le gustaría
trabajar con ella.
A los pocos meses recibía unas maquetas con un puñado de canciones radiantes. En Londres, en un estudio privado, sólo para amigos, como
Terry Britten y a través de una mesa analógica en la que trabajaron Los Beatles en los viejos Abbey Road y con músicos británicos de
primera fila - el que no ha estado con Massive Attack lo ha estado con Neneh
Cherry, Pretenders ó Tina Turner - empezaron a tomar forma el puñado de
canciones de Amaral que ahora llenan este volumétrico depósito de finura y
exquisito gusto.
Doce canciones propias y esa sorpresa impensable: "Nada de nada", de
la inolvidable Cecilia. Trece canciones hermosas y asimétricas en estilos y
ambientes pero homogéneamente ensartadas por las guitarras, el órgano, la voz
y ese viaje de Eva al interior de sí misma en busca de recuerdos y melancolías,
de músicas perennemente bellas. Las trece - no hay desperdicio alguno - están
destinadas a abrirle sin oposición alguna el gran portón de la fama y los
superventas.
El éxito alcanzado por este
segundo álbum permitió a Amaral grabar con más medios el tercero,
"Estrella de mar", que volvió a ser producido por Jenkins. El nuevo
trabajo no tardó en situarse entre los más vendidos, y en sólo cuatro meses
consiguió su primer disco de platino gracias a temas como "Sin ti no soy
nada" o "Toda la noche en la calle".
Los buenos resultados de
"Estrella de mar" facilitaron el lanzamiento de Amaral a nivel
internacional, con versiones de sus éxitos en inglés, francés o italiano. En
poco tiempo, el grupo pasó a ser una de las formaciones con más exito en España,
logrando premios tan destacados como el MTV al mejor grupo español en el 2002 o
cinco Premios de la Música en el 2003, entre ellos mejor artista revelación y
mejor álbum de pop.
Entre estos dos últimos trabajos
colaboraron en el disco, "Mujer", para la lucha contra los malos
tratos, en el que participaban entre otros Rocío Dúrcal, Ana Torroja, María
Dolores Pradera, Martirio...., y para el que grabaron "Media verónica",
de Andrés Calamaro.
"Trabajar en proyectos así
nos llena de orgullo. Primero como personas, por el compromiso que conlleva, y
también como artistas, porque devolvemos así a nuestro público el favor tan
grande que nos hace por permitirnos trabajar en lo que nos gusta", afirmó
Eva.
|