| Letras: Hoy No Puedo
(Quimi Portet, P. López, Manolo García, Q. Vilaplana, J.L. Pérez)
Tema Instrumental
Huesos
(Quimi Portet)
¿Cómo te voy a querer? Estando flaca como estás,
mis besos se pueden perder sin sitio donde aterrizar.
De noche llegan a mí los gritos de tu corazón,
me dice que quiere huir, casi no cabe en su prisión.
Porque eres Huesos! Huesos!
Tú eres sólo huesos, unidos por muy poca piel.
Huesos! Huesos! Delgada como el viento, suave como un alfiler.
¿Cómo te voy a abrazar? Que es lo que yo querría hacer;
¿Y por dónde te voy a coger para salir a pasear?
La gente no me deja en paz:
"Tú no eres un muchacho normal",
pero eso a mí me da igual,
eres la flaca que me hace feliz.
Porque eres Huesos! Huesos!
Tú eres sólo huesos, unidos por muy poca piel.
Huesos! Huesos! Delgada como el viento, suave como un alfiler.
Te digo que te quiero y no lo puedes creer,
lo único que pasa es que casi no estás;
a veces me pregunto si serás realidad,
si sólo eres un sueño o eres espiritual.
¿Cómo te voy a querer? Estando flaca como estás,
mis besos se pueden perder sin sitio donde aterrizar.
De noche llegan a mí los gritos de tu corazón,
me dice que quiere huir, casi no cabe en su prisión.
Porque eres Huesos! Huesos! Tú eres sólo huesos unidos por muy poca piel.
Huesos! Huesos! Delgada como el viento, suave como un alfiler.
Huesos! Huesos! Tú eres sólo huesos unidos por muy poca piel.
Huesos! Huesos! Delgada como el viento, suave como un almacén.
¿Cómo te voy a querer?...
No puedo más
(Quimi Portet)
A veces me pregunto cuánto tiempo
podré seguir sufriendo esta humillación.
Siempre estoy escalando tu ventana
debe haber otra entrada en tu habitación.
Me acerco sigiloso hasta tu casa
me escondo en las esquinas, cada noche igual
y cuando tus amigas me preguntan,
les digo siempre a gritos que no puedo más.
Dices que lo sientes de corazón, pero que tiene que ser así,
que cuando cruzo por tu ventana, sientes una emoción singular.
Pero para mí es tan desagradable no creas que me gusta escalar
y mientras espero que esto se arregle, no pararé nunca de gritar.
¡Eh! ¡Eh, Eh! ¡No puedo más!
¡Eh! ¡Eh, Eh! ¡No puedo más!
No pue-puedo más, por una vez quiero entrar
por la puerta como un hombre normal.
No pue-puedo más, por una vez quiero entrar
por la puerta como un hombre normal.
A veces me pregunto cuánto tiempo
podré seguir sufriendo esta humillación.
Siempre estoy escalando tu ventana
debe haber otra entrada en tu habitación.
Me acerco sigiloso hasta tu puerta
me escondo en las esquinas, cada noche igual
y cuando el vecindario se alborota les digo siempre a gritos que no puedo más.
¡Eh! ¡Eh, Eh! ¡No puedo más!
¡Eh! ¡Eh, Eh! ¡No puedo más!
No pue-puedo más, por una vez quiero entrar
por la puerta como un hombre normal.
No pue-puedo más, por una vez quiero entrar
por la puerta como un hombre normal...
Hazme sufrir
(Quimi Portet)
No intentes complacerme, hazme sufrir,
pégame puñetazos en la nariz.
Nooo, caricias dulcísimas nooo,
besos escuálidos nooo, lo que quiero es que me hagas sufrir.
Nooo intentes convencerme para bailar,
prefiero estar aburrido y dormitar.
Nooo, veladas fantásticas
nooo, bailes frenéticos
nooo, lo que quiero es ser infeliz.
Rómpeme con un martillo algunos dedos de los pies,
vamos a un sitio tranquilo y arráncame la piel.
Hace años que no río eso está bien ¡Ja Ja Ja!
Imbéciles les hablo en serio. ¡Nosotros también!
Nooo, veladas fantásticas
nooo, risas histéricas
nooo, lo que quiero es que me hagas sufrir.
¡Ay, ay, ay! ¡Ay, ay, ay!
Rómpeme los huesos y arrójame por la ventana, tana, tana...
Párteme la cara en mil pedazos, te lo pido por favor.
No intentes complacerme, hazme sufrir pégame puñetazos en la cerviz...
Nooo, caricias dulcísimas nooo,
besos escuálidos nooo, lo que quiero es queme hagas sufrir.
Rómpeme con un martillo algunos dedos de los pies,
vamos a un sitio tranquilo y arráncame la piel.
¡Ay, ay, ay! ¡Ay, ay, ay!
Portugal
(Manolo García, J.L. Pérez)
Explotan las calles y yo estoy aquí,
mirando a la gente, soñando en volver.
Las tardes de cine ya no puedo más.
Ginebra y pastillas de dormir.
Carreras en coche de acá para allá,
límite de zona ya te encontraré.
Volviendo de día siempre hasta el final
aunque pierda el tiempo me da igual.
De las montañas hasta el mar
vagando por el frente. Terror a la inseguridad.
Tormenta en las vanguardias...
...nunca llegaste a Portugal.
Amenaza guerra y yo estoy aquí,
ladrando a los perros pensando en huir.
Las tardes de sueño ya no aguanto más,
me rompo en pedazos al hablar.
Nos dieron las ocho, me quise morir.
Adiós... no me busques, yo te encontraré.
Si quieres llamarme el 303...
la gente te arrastra hacia el andén.
De un lado a otro del canal
vagando por la noche. Terror a la inseguridad.
Tormenta en las vanguardias...
...nunca llegaste a Portugal...
Disneylandia
(Manolo García)
Sí, siempre decías: "quédate",
y al final, tú volviste a la calle.
Cuero negro y ganas de beber
sin saber en qué barrio quedarte.
Disneylandia, no existe ya para ti.
No hay dinero, no, no saliste nunca de aquí.
Siempre igual, siempre estás igual.
Siempre igual, siempre estás igual.
Vueltas en la cama sin parar,
no está mal, sólo duermo más ancho.
Nadie viene nunca, ¿dónde están?
No han llamado más, no me echarán de menos.
Siempre quise largarme no estar aquí,
tú decías, sí: "Por mí vete, déjame en paz! ¡déjame! ¡Vete de una vez!
¡déjame!"
Yo rompia el tiempo sin saber
ni qué hacer, ni a qué carta quedarme.
¡Dios! La de problemas que me da
pero no está mal, si tú te vas me muero.
Me decías, por la noche a dónde iré...
cuando vuelvas, sí, cuando vuelvas te mataré.
¿Dónde estás, dónde puede estar?
¿Dónde estás, dónde puede estar?
¿Dónde estás?
Mi novia se llamaba Ramón
(Quimi Portet)
Estoy triste. Ayer mismo mi novia murió.
Tan bonita y un camión me la atropelló.
Su bello cuerpo quedó aplastado, su cráneo botó como un balón,
su nombre no es de los que se olvidan, mi novia se llamaba Ramón.
Tantos años saliendo juntos a pasear
y el dinero que con ella yo llegué a gastar.
Ya nunca más iremos al baile. Ya nunca más iremos al bar.
Todo se convirtió en un recuerdo, mi novia se llamaba Ramón.
Mi novia se llamaba Ramón, eso qué más da, se murió muy deprisa;
las palabras que terminan en "ón" esas suelen ser para morirse de risa.
Mi novia se llamaba Ramón, y eso qué más da, una chica muy lista;
sus besos, sus palabras de amor, se van a quedar siempre en la autopista,
como notas de una canción.
Estoy triste. Ayer mismo mi novia murió.
Tan bonita y un camión me la atropelló.
Su bello cuerpo quedó aplastado, su cráneo botó como un balón,
su nombre no es de los que se olvidan, mi novia se llamaba Ramón.
Mi novia se llamaba Ramón, y eso qué más da, se murió muy deprisa;
las palabras que terminan en "ón" esas suelen ser para morirse de risa.
Mi novia se llamaba Ramón, eso qué más da, una chica muy lista;
sus besos, sus palabras de amor, se van a quedar siempre en la autopista,
Mi novia se llamaba Ramón, eso qué más da, se murió muy deprisa;
las palabras que terminan en "ón" esas suelen ser para morirse de risa...
Conflicto armado
(Manolo García, J.L. Pérez)
La vi ayer venir, fundiendo a su alrededor.
¡Ya está! -pensé- se lo digo y a lo mejor...
La suerte me acompañó,
andamos hasta el portal
su mirada me mató,
mi cuerpo por fin salvé.
Llamé, verá, anoche la conocí.
No está, no. No sé, ha salido y no volvió.
La busco desde hace un mes,
se lo dices tú si la ves.
La única posibilidad de sobrevivir al final
en esta maldita ciudad eran tus miradas asesinas.
Ahora no puedo volver, su arcángel me atacará,
no entinede que existas tú, que baste con una vez.
Perdí, lo sé, aún me queda la ilusión.
Da igual, sí, ya está, creo que sobreviviré.
Conflicto armado en Irán.
¡Peligro! Según radio Clash.
Conflicto armado en Irán.
¡Peligro! Según radio Clash.
Conflicto armado en Irán.
¡Peligro! Según radio Clash.
Hay guerra en mi habitación,
si buscas me encontrarás...
El himno de los cazadores de vacas
(Quimi Portet, Manolo García, J. Vila, A. Fidel)
Se van los cazadores, se marchan a cazar con flechas y con arcos.
Extrañas oraciones en forma de canción, el jefe da instrucciones.
Las mujeres y los niños en chozas de madera
esperan sus filetes de carne de primera.
Cazadores de vacas, cantadnos vuestro himno. ¡Cantad! ¡Ah aaaah!
Hace ya varios meses, no hay nada que comer los viejos se lamentan.
Mordedores de caucho sin nada que comer mataron sus rebaños.
Las muchachas de la tribu, con pieles de ternera
despiden a los hombres que van a las praderas.
Cazadores de vacas, cantadnos vuestro himno. ¡Cantad! ¡Ah aaaah!
Parten de madrugada, nadie sabe por qué, cazadores de vacas.
Escarcha en sus cabellos zapatos en sus pies, cazadores de vacas.
Las mujeres y los niños en chozas de primera
esperan sus filetes de carne de madera.
Cazadores de vacas, cantadnos vuestro himno. ¡Cantad! ¡Ah aaaah!
El faro del fin del mundo
(Manolo García, J.L. Pérez, A. Fidel)
Llegué a la tierra de los simples
por los caminos del cansancio y de la soledad.
Crucé paisajes desdentados;
los niños tienen todo el día para jugar.
No he perdido la constancia,
no he luchado para luego abandonar;
me han dibujado sonrisas,
y al dar la espalda me han querido apuñalar.
Ni castigo a los vencedores
ni a los vencidos redención;
si cruzas, para de reirte,
si vuelves, rompe el porvenir.
Dejé la fábrica de hielo,
corrí contento, loco de feliz por ti.
Busqué a Susana en los cines del barrio
toda la tarde hasta que me emborraché.
Aventurero en busca de no sé bien qué;
pequeño héroe de revista soy un insecto en la inmensidad.
Ni castigo a los roedores ni a los vencidos redención,
si cruzas, para de reirte,
si vuelves romperé el porvenir.
Moscas aulladoras, perros silenciosos
(Manolo García, A. Fidel)
Era el final y el cielo gris,
la duda, si parar o seguir.
El callejón, la oscuridad,
no nos dejaron repetir.
Tú junto a mí, ¿y ahora qué?
Te miro y ya no sé lo que hacer,
estuvo mal no sé por qué lo cuentas y no sé qué decir.
Era el final y el cielo gris,
no hay dudas, sólo queda seguir.
Un extraño silencio y yo temblando me dejo abrazar,
mírame, soy un chaval, llorando dices: "ya lo sé".
Cuarenta y dos y aún estás muy bien,
tú siempre sola en aquel bar.
Mi seriedad, yo dieciséis,
me hicieron al principio dudar.
Luego pensé -qué tonto soy-
miraste y te dije no sé qué.
Pensaba que no ibas a querer.
La duda, si parar o seguir.
Al principio, tú viste en mí
alguien con quién pudiera hablar.
Poco a poco pensaste, no,
no me querrá compadecer.
Cielo rojo, estrellas, no hay luces en el callejón.
Gatos muertos, puertas, vértigo en la oscuridad.
Cuerpos rotos, guerras, tardes en el "Rocambol".
Borracheras tristes, siempre a toda velocidad.
Un extraño silencio y yo temblando me dejo abrazar,
mírame, soy un chaval, llorando dices: "ya lo sé".
Al principio, tú viste en mí
alguien con quién pudiera hablar.
Poco a poco pensaste, no,
no me querrá compadecer.
Cielo rojo, estrellas, no hay luces en el callejón.
Gatos muertos, puertas, vértigo en la oscuridad.
Rabia en las miradas, no hay tiempo para pensar
Golpes secos, sangre, vuestra ley es desigual.
Cuerpos muertos, guerras, tráfico en el barrio sur.
Carreteras sin curvas siempre a toda velocidad.
Cielo rojo, estrellas, no hay luces en este país. |