Con sus inconfundibles baladas y sus afinados
coros, los miembros de Backstreet Boys han vuelto al estudio de grabación para
lanzar un nuevo trabajo discográfico que como ellos mismos reconocen “puedes
escucharlo en la radio cuatro o cinco veces, y no creerías que somos nosotros”.
Con esto, los productores quieren poner sobre aviso a los fans del grupo de que
el estilo del nuevo disco estará más próximo al pop-rock.
Pese a esta novedad en su sonido, el grupo ha
vuelto a sus raíces trabajando con el productor de uno de sus mayores éxitos,
Quit playing games (with my heart) (1997), Max Martin, con el que han grabado 40
canciones de las cuales se escogerán entre 10 y 15 para terminar de
desarrolarlas.
De momento el disco no tiene título, pero
esperan sacarlo al mercado a comienzos de junio, precedido por un single que
lanzarán a mediados de febrero. En él, han colaborado los grupos Boyz II Men y
Take 6 que ponen su granito de arena para la vuelta de BSB. Una vez que el disco
esté en la calle, el quinteto comenzará una gira por los EE UU.