No sin cierto humor se han pronunciado los componentes del quinteto
norteamericano que arrasó en la década de los 90, a Los Ángeles Times. "Seguimos
siendo los mismos cinco chicos que cantaban, así que se trata de nuestro sonido.
Sólo es que nos hemos hecho un poco más viejos y hemos crecido" ha declarado
Brian Littrell.Never gone, su nuevo
trabajo, ya está siendo analizado por la crítica especializada musical de EE UU
que asegura que han pasado de un pop adolescente a una apuesta más cercana al
pop-rock juvenil que se podría comparar con Maroon 5 o Rob Thomas. Al margen de
comparaciones, el grupo ha trabajado con algunos de los mejores productores
musicales como John Shanks (Sheryl Crow, Michelle Branco) o Max Martin que
aportó el toque de las habituales baladas de Backstreet Boys a Incomplete.
La banda es consciente de su prolongada
ausencia desde que hace cuatro años finalizaran su gira y de cinco desde su
anterior elepé. Sin embargo aseguran haberse "hecho más fuertes. Nick sacó disco
en solitario y aprendió lo duro de la carrera de un solista. A.J. lleva ya dos
años y siete meses sin probar el alcohol. Kevin trabajó en una obra de Broadway,
Howie está preparando su disco en inglés y español y Brian también el suyo sobre
música cristiana".
Y salvo el sufrimiento que sus incondicionales
han padecido en esta primera mitad de la década, Nick Carter confiesa que "el
descanso nos dio la oportunidad de respirar, de probarnos individualmente. Todo
lo que nos importa es hacer buena música". Como una progresión natural es como
asumen su nuevo trabajo con el que esperan repetir el éxito que les llevó a
despachar 73 millones de copias en todo el mundo.
"Grabamos este disco por nosotros mismos y por
nuestros fans. Si el destino nos vuelve a llevar a la mitad de la tormenta y la
gente vuelve a enamorarse de Backstreet Boys, será una bendición" sentenció
Brian Littrell. La semana que viene se conocerá la respuesta.