Pero Spears no llegó a la sala donde sus
abogados y su ex marido, Kevin Federline, comenzaron los procedimientos
judiciales sin ella presente, según indicó a los periodistas el portavoz del
tribunal Alan Parachini.
La abogada de Spears, Anne Kiley, dijo al
magistrado del tribunal familiar Scott Gordon que no creía que la cantante
asistiera.
Kiley no dio más explicaciones y según
responsables del tribunal, Spears abandonó el edificio unos 30 minutos después
tras, al parecer, cambiar de idea sobre su participación en el proceso.
Después de una breve audiencia a puerta
cerrada, Gordon no hizo cambios en las disposiciones que dieron a Federline la
custodia completa de los hijos de la pareja y negó a Spears el derecho a
visitarlos, indicó Parachini.
Federline y sus abogados abandonaron el lugar
sin hacer comentarios.
La estrella de la música pop, cuya vida
personal se ha salido de control en los últimos 12 meses, perdió en octubre la
custodia de sus hijos Sean Preston, de 2 años, y Jayden James, de 1, pero se le
había permitido verlos tres veces por semana en visitas vigiladas por el
tribunal.
Esas visitas se suspendieron el 4 de enero,
después de que Spears se negase a devolver a los niños a Federline y según los
medios de comunicación se encerrase en un cuarto de baño en medio de un ataque
de histeria. Ese episodio acabó con el traslado de la artista en una camilla a
un hospital, donde permaneció dos días ingresada.
La semana pasada, Spears no logró recuperar sus
derechos de visita, después de volver a subirse al coche y marcharse rápidamente
cuando ya había llegado al juzgado, tras ser recibida por una multitud de
fotógrafos en la entrada del edificio.