Como ya informábamos, hace unos días, la
cantante daba por finalizado el proceso de grabación tras varias semanas de
trabajo en un estudio neoyorquino. Desde entonces, mientras la vocalista se
empleaba a fondo en una sesión de fotos que servirán de portada para su nuevo
disco de estudio, sus ingenieros de sonido se encargaban de la masterización de
lo grabado.
Los seguidores de la guapísima Thalía tendrán
aún que esperar tres meses para poder escuchar el álbum que recoge el testigo de
su anterior álbum, homónimo, en inglés, y al que siguieron dos discos
recopilatorios que incluían sus temas más conocidos. Y aunque gracias a su
inmensa fama en toda Latinoamérica, andaba alejada de la música ocupándose de su
nueva línea de ropa, de bisutería y hasta de golosinas, ha vuelto a su verdadera
pasión.
Una vez que el proceso de grabación quedó
finiquitado, la cantante decidió tomarse unas vacaciones en Aspen (Colorado, EE
UU), antes de comenzar las labores promocionales de este nuevo elepé que la
traerán a España en el mes de julio. Junto a su hijo y una de sus sobrinas, la
estrella del pop aprovechó para practicar el snowboard.