Bono, que lucía unas gafas de sol de la nueva línea de productos,
insistió en que "no es la causa típica de una estrella del rock. Es una
emergencia porque cada día mueren en África muchas personas por el sida y
otras muchas se infectan. Estamos perdiendo la batalla para darles atención,
y a mí no me gusta perder".
Los primeros que podrán contribuir a esa campaña serán los consumidores
del Reino Unido y Estados Unidos, en el caso de la tarjeta de crédito, las
camisetas o las zapatillas de diseño africano que la firma Converse
comercializará, mientras que a partir de mediados de 2006 se podrán adquirir
en todo el mundo las gafas de diseño italiano.
El dinero que se recaude de esa iniciativa, la primera del sector
privado, será gestionado por el Fondo Global para la Lucha contra el Sida,
que dirige Richard Freachem, quien señaló que con Red "no se hace caridad,
sino que se pone en marcha una propuesta de negocios con beneficios mutuos".
Los promotores de la iniciativa calculan que al Fondo irá a parar
aproximadamente el 40% del precio que los fabricantes cobran a los
vendedores por esos productos, y que ello no tendrá repercusión alguna en el
bolsillo del consumidor.
El proyecto surgió a iniciativa de Bono y de Bobby Shriver, presidente de
DATA (Debt, Aids, Trade and Africa, en inglés), quien subrayó que se trata
de un programa "en el que las empresas se han comprometido por cinco años".