Instalado en su ciudad natal, Sevilla, y de la mano de una compañía musical
hispalense, Senador, el artista afronta “con mucha ilusión” la preparación de su
segundo trabajo discográfico, que saldrá al mercado para la campaña de Navidad.
“En estos momentos reboso ganas de trabajar. No reniego
del fenómeno OT que me lanzó a la fama, pero ahora es el momento de mostrar lo
que soy, lo que llevo dentro”, explicó el músico, que aseguró que en su nueva
discográfica se siente “como en familia”. “Ellos me conocen desde que tenía 8
añitos y hacía mis primeros pinitos”, desveló el sevillano, que no dudó en dar
el sí quiero cuando su manager, Dionisio Marín, le propuso trabajar con Senador.
“Es una compañía seria y peculiar. No hay que hacerle caso al hecho de que sea
una casa pequeña, porque para mí una discográfica es grande si mima al artista.
Además con ellos voy a trabajar ese aire andaluz que yo quiero para mi segundo
álbum”.
Y es que el músico, que se hizo un hueco en el mercado
tras su paso por la Academia de Artistas, quiere acentuar sus raíces en su nuevo
trabajo. “Quiero un disco muy andaluz, lo que no quiere decir que sea sólo
flamenco. Estará la esencia de la tierra, pero será muy modernito”, adelantó
Hugo, que en los próximos días estudiará junto a los responsables de Senador los
temas que se incluirán en el disco, así como el productor del mismo. “En estos
momentos no se descarta nada. Hugo tiene temas compuestos, y otros artistas como
El Arrebato o David de María también podrían aportar otros. Pero todo esto habrá
que hablarlo”, comentó María del Carmen Domínguez, responsable de Senador, que
indicó que el fichaje de Hugo era “muy ansiado y muy buscado” por la empresa y
ensalzó las dotes compositivas del sevillano. “Hugo tiene mucho que decir como
autor”, apostilló.