Con una nueva imagen, Rosa explicó
que el título del elepé refleja su estado de ánimo, feliz y "con ganas de bailar
y de disfrutar". Aseguró que su cambio se debía sobre todo al deporte: "todo
empezó poniéndome en un compromiso para que una amiga íntima se quitara de
fumar, le dije que si me quedaba en 80 kilos ella tenía que dejar el tabaco. Y
en estos dos últimos años me he refugiado en el deporte".
Aunque ha cambiado radicalmente de
aspecto, Rosa sigue conservando la humildad y la sencillez que le han hecho
merecer la adoración de su público. "Ojú, que nerviosa estoy, me va a dar algo",
dijo al empezar la rueda de prensa. Sin embargo, se percibe a simple vista que
cinco años de fama le han dado muchas tablas.
Al preguntarle hasta dónde
quería llegar con su carrera, la ganadora de la primera edición de OT respondió:
"no he hecho régimen ni he necesitado de médicos para adelgazar. La vida es como
un dieta, si dices voy a perder 40 kilos, no los pierdes. Yo me levanto cada día
y digo: a ver, qué hay que hacer".
Mostró su gran discreción
cuando los periodistas le preguntaron por su vida privada: "regalo mi profesión,
no mi vida. Quiero pediros con todo el cariño del mundo que respetéis esa parte,
no quiero que se rompa la poquita normalidad que me ha quedado, porque si no una
se vuelve loca".